Un viaje




Desde pequeña no subía al viejo desván de la casa de mis padres. Numerosas sensaciones me atravesaron mientras transitaba entre cajas cerradas, muebles cubiertos de polvo, un perchero roto y muchos relojes.

Pero la piel se me erizó cuando me topé con ese baúl decorado con stickers que coleccionábamos con mi hermana.

Lo abrí con un dejo de melancolía, mientras despejaba cada recuerdo rodando por mis mejillas. Hasta que descubrí tu carta, esa que me escribiste cuando éramos compañeros de banco en la escuela y que rezaba ¿Querés ser mi novia?

Miré mi dedo anular, recordando mi respuesta.





Jazmín Sevilla

Publicado en Revista Literaria Ginkgo

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Murmullos

Inicio entrellado

Microcuento: El banquete